¿Se te ocurre una comida más sencilla, deliciosa y rápida que la pasta? Seguramente no. Aunque sea fácil de preparar, es común caer en errores que acaban perjudicando el plato. Si quieres cocinar la pasta como un auténtico profesional, no te pierdas estos nueve consejos.

Nueve claves para una pasta perfecta

Las siguientes recomendaciones son la base de la auténtica cocina tradicional italiana. Suelen transmitirse de generación en generación, de ahí la importancia de conocerlas para poder seguir este importante legado. Algunas las conocerás, otras puede que no tanto.

1. La cantidad de agua justa

Lo principal es el agua en el que vas a hervir la pasta. Calcula que para 100 gramos debe haber un litro de agua salada. Con esta proporción conseguirás una pasta sabrosa, bien hidratada y que no se pega.

2. Un toque de sal

Ahora bien, ¿cuánta sal debes echar? Los italianos suelen agregar, por cada litro de agua, 1’5 gramos. Lo justo para aportar equilibrio. Recuerda que la sal se incluye una vez ha roto a hervir el agua.

3. ¿Cuándo añadir la pasta?

Justo después de incorporar la sal. Si la agregas antes de que el agua empiece a hervir, lo más probable es que se te acabe pasando.

4. Sin aceite

Aunque sea una costumbre muy extendida, no debes añadir un chorreón de aceite al agua de cocer. Con esto lo único que consigues es volver la pasta “impermeable”; ninguna salsa conseguirá adherirse correctamente a ella.

5. Al dente

Para los italianos, el punto perfecto es al dente; el centro no tiene que quedar completamente cocido. Cuando la pasta ya esté dentro de la olla, remueve una sola vez y presta atención al tiempo indicado en el paquete.

6. Agua fría

Una vez compruebes que está al dente, añade un vaso de agua fría a la que está hirviendo en la olla. Así atemperas de forma muy sutil.

7. No “limpies” la pasta de almidón

Apaga el fuego, deja reposar unos instantes y cuela la pasta. No la pases por el chorro de agua fría, el almidón es necesario para ligarla bien con la salsa.

Reserva una taza del agua de cocción. Verás por qué en el siguiente punto.

8. El secreto de la salsa

Poco antes de que la pasta esté lista, debes tener preparada la salsa. Ya sea comprada o casera, mantenla caliente en una sartén amplia donde puedas añadir la pasta. Añade un par de cucharadas del agua de cocción que previamente has reservado. Intégralo todo y saltea las partes durante medio minuto como máximo.

9. A cada pasta, su salsa

Debes saber que las mejores salsas para la pasta larga son aquellas que tienen una base de aceite. Por el contrario, con la pasta corta ligan mejor las tipo crema. ¿El clásico que sirve para ambas opciones? La salsa de tomate tradicional.

Como verás, son consejos muy sencillos y, a la vez, tremendamente útiles. Solo es necesario que modifiques ligeramente tu manera de cocinar la pasta para que notes la mejora en tus platos.